Altea se asienta en un cerro de la Costa Blanca, entre Calpe y Benidorm, a unos 40 minutos al sur de Dénia. El casco antiguo es una maraña de callejones empinados y empedrados, de casas blancas, que suben hasta la iglesia.
La iglesia y la plaza
Nuestra Señora del Consuelo tiene dos cúpulas cubiertas de azulejo azul y blanco — la silueta que sale en todas las postales de la costa, a veces llamada la cúpula del Mediterráneo. La plaza de delante, la Plaça de l’Església, tiene las vistas al mar más amplias del pueblo, con algunos cafés bajo los árboles.
Recorrer el casco antiguo
Aquí arriba no hay coches. Paredes blancas, puertas azules, buganvillas y una sucesión de pequeñas galerías y tiendas de artesanía — Altea lleva décadas atrayendo a pintores y ceramistas. No hay ruta; subes por una calle y bajas por la siguiente.
El atardecer
El casco antiguo está en su mejor momento desde media tarde hasta la noche, cuando la luz se suaviza y baja el número de visitantes. Se cena en uno de los pequeños restaurantes de las calles o de la plaza. Abajo, junto al agua, hay un paseo marítimo y una playa de cantos para caminar después.
Información útil
- A unos 40 minutos de nuestra villa en coche, por la AP-7
- Aparca en la parte baja o en el paseo marítimo y sube andando — el casco antiguo es peatonal y casi no hay dónde dejar el coche
- Empinado y empedrado en todo el recorrido; lleva calzado cómodo
- Más concurrido en agosto y en las noches de verano
