El centro de Stuttgart es pequeño y está hecho para caminar. Este recorrido dura alrededor de una hora sin paradas —más si entras en los museos o en el mercado— y arranca a unos quince minutos de nuestro apartamento.
Schlossplatz
La plaza principal de la ciudad. A un lado el Neues Schloss, un palacio barroco que hoy usa el gobierno regional y que por lo general no se visita; enfrente, la columnata curva del Königsbau, ahora llena de tiendas. En el centro, césped, fuentes y la columna del Jubileo. En verano se llena de conciertos y fiestas al aire libre; en invierno, de parte del mercado navideño.
Schillerplatz
A un minuto y con siglos más de historia en el ambiente. En el centro hay una estatua del poeta Friedrich Schiller, rodeada por el Altes Schloss, la colegiata, el Prinzenbau y el antiguo granero, el Fruchtkasten. Varias mañanas por semana un mercado de flores ocupa la plaza.

El Altes Schloss y la colegiata
El Altes Schloss es un castillo renacentista construido en torno a un patio de arcadas; dentro está el Landesmuseum Württemberg, cuya colección va de las joyas de la corona a la prehistoria. Al lado, la Stiftskirche, la principal iglesia protestante de Stuttgart, con dos torres desiguales y relieves funerarios renacentistas de los condes de Wurtemberg en su interior.

Markthalle y Bohnenviertel
Una manzana al sur, la Markthalle es una nave modernista de 1914 llena de puestos de delicatessen —buena para picar algo o comprar para un pícnic—. Desde allí se entra en el Bohnenviertel, el viejo barrio de curtidores y viñadores, hoy calles estrechas con bares de vino, librerías de viejo y talleres pequeños.

Información útil
- Todo se hace a pie; las paradas de metro Schlossplatz, Rathaus y Charlottenplatz te dejan en el centro
- El interior del Neues Schloss no se visita; el patio del Altes Schloss es de acceso libre
- La Markthalle cierra los domingos; el Landesmuseum, los lunes
- Para un día más largo, añade el Kunstmuseum de la Schlossplatz o la Staatsgalerie, un paseo hacia el este
